Hace más de 10 años viajé en crucero por primera vez y entre los platillos que dejaron huella fue una sopa fría que sirvieron en una de las cenas y con el calor que hace en esta ciudad en el auge del verano me vino a la mente, sin embargo, la receta del chef ejecutivo de la naviera está en una caja guardada en México, así que confié en mi memoria gustativa y en mis recuerdos para llegar a ella. Creo que no salió bastante bien y que mi memoria no me traicionó, así que aquí se los comparto esperando les guste y la disfruten en los días que uno quisiera mudarse al cajón de los vegetales en el refrigerador.
Sopa fría de manzana
Una sopa fresca que prácticamente nos recuerda a un postre, pero como en verano nos damos algunas licencias, aquí ésta para comer en uno de esos días que quisieras vivir a base de golosinas frescas.
- Licuadora
- Exprimidor de limones
- Cuchara de cocina
- Tazón grande
- 350 g compota de manzana sin azúcar
- 500 g helado de vainilla
- 1/2 limón de Sicilia (el jugo)
- 500 ml agua fresca
- canela molida
Enfriar los platos hondos para el servicio en el congelador por 15 minutos.
Entretanto, al vaso de la licuadora añade la compota de manzana, el helado de vainilla, el jugo de limón, la canela en polvo (digamos una 1/2 cucharadita) y la mitad del agua.
Mezcla todo y vierte en un tazón grande.
Verifica la sopa añadiendo el resto del agua poco a poco. La cantidad de agua será la que defina cuán cremosa queda la sopa. (Es posible que no sea necesario añadir toda el agua)
Servir en los platos hondos previamente enfriados en el congelador. Decorar espolvoreando un poco de canela por encima
- Si prefieres usar puré de manzana en lugar de compota, el resultado será muy similar.